Para ver el estudio completo →  Estudio LGTBI- Difusión

acciónenred viene trabajando desde 2005 el programa “Por los Buenos Tratos[1]”, especialmente con jóvenes, a través de la intervención socioeducativa, movilización, sensibilización social, formación, investigación social y evaluación. Es un programa que somete a reflexión y crítica ideas en relación a concepciones muy arraigadas en nuestra sociedad y nuestras relaciones sobre el género y el sexismo; la sexualidad como faceta importante de nuestras vidas; el vínculo relacional, el amor, la pareja; la resolución de los inevitables conflictos, etc.…

Aunque en el programa “Por los Buenos Tratos” uno de sus ejes, es la libertad y la diversidad sexual, se ha querido hacer un programa específico LGTBI de inclusión de la diversidad y de prevención de la homo-transfobia. Este se ha trabajado con intervenciones en educación primaria a través de los cuentos en “La mochila de la diversidad” y en educación secundaria con folletos, roll up, talleres, etc.… bajo el título “La diversidad sexual no hace daño, el odio sí

Desde los inicios se interviene tratando de apre­hender la diversidad existente entre la juventud desde una mirada realista que afiance lo mejor de ella y atienda también a sus límites o dificultades, por ello una las preocupaciones es conocer la realidad para cambiarla e intervenir adecuadamente[2], y es por ello que nos propusimos en septiembre de 2017 realizar el presente estudio.

El objetivo de este estudio es evaluar las actitudes hacia la diversidad sexual, en una muestra con un total de 953 adolescentes burgaleses y una media de edad de 12 a 18 años (48,1 % chicas y 47,2 % chicos).

Hemos analizado los niveles de homofobia/lesbofobia/transfobia, así como la evaluación de nuestra intervención educativa. Para ello se han utilizado la Validación de la Escala de Homofobia Moderna (MHS-G y MHS-L) así como la Escala de Ideología de Género y Transfobia (GTS) en su versión breve validada en España por Carrera, Lameiras, Rodríguez y Vallejo 2013.

Para ello, se elaboró un cuestionario que se administró antes y después de la intervención educativa, para conocer los cambios producidos en el conocimiento sobre estos temas y comprobar la eficacia de la intervención.

Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que los chicos son más homofóbicos y lesbofóbicos, y presentan actitudes significativamente más negativas hacia el colectivo trans que las chicas. Asimismo, se observa que las actitudes hacia los hombres que no conforman el género son significativamente más negativas que hacia las mujeres que no conforman el género.

Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que las y los adolescentes burgaleses sostienen mayoritariamente actitudes de aceptación hacia la diversidad sexual y de identidad si nos atenemos a las medias en las subescalas de malestar personal, desviación/cambiabilidad y homofobia institucional[3] tanto en lo referente a personas gays como lesbianas.

Hemos comprobado como existen diferencias estadísticamente significativas en la comparación por sexos, dentro de los tres factores, siendo los chicos quienes reportan actitudes más negativas hacia la homosexualidad. Estos resultados van en concordancia con diversos estudios. (Costa y Davies, 2012; Carrera, Lameiras, Rodríguez y Vallejo, 2013)

 

Este es un hecho importante ya que la conclusión que podemos sacar a través de nuestros datos es que existe un trabajo importante y notable que realizar con los chicos en este caso, ya que son los que manifiestan actitudes más homófobas. En este punto, podríamos señalar que la adolescencia es un periodo en el que nos construimos y definimos a nosotros mismos, es un periodo en el que existe la necesidad de reafirmarse en lo que somos o creemos que somos, por lo cual, en algunos casos, puede darse una sobre exaltación de la masculinidad tradicional que llevan a rechazar esta diversidad que no se corresponde con el modelo hetero-normativo vigente.

Por otra parte, vemos como también existen diferencias estadísticamente significativas si comparamos los distintos cursos, siendo los cursos más altos los que muestran una mayor aceptación de la diversidad. Esto puede deberse a varios factores; por un lado, atendiendo a los datos recogidos vemos como en los cursos más altos es donde más manifiestan conocer a alguien cercano, tener amigos o a un familiar LGTBI por lo que, el conocimiento y acercamiento a esta realidad puede ser también un factor importante que contribuya a la disminución de la homofobia. Además, durante la impartición de los talleres pudimos comprobar cómo esta parte del alumnado tenía unos conocimientos teóricos sobre esta realidad mucho más amplios que sus compañeros/as de cursos inferiores.

En definitiva, y aunque en el futuro tendrá que estudiarse con más profundidad este supuesto, hemos visto cómo el conocimiento es una valiosa herramienta que nos ayuda a combatir nuestros miedos, prejuicios y estereotipos que, en muchas ocasiones nos llevan a rechazar lo que no conocemos.

Escala de Ideología de Género y Transfobia (versión corta)

En este punto, queremos resaltar la importancia de que, en este caso, estamos hablando de comportamientos. Es decir, se ha dado un paso más allá, no hablamos sólo de actitudes sino de agresiones que ellos y ellas manifiestan haber cometido. Es un hecho, a nuestro juicio, muy grave que (aunque sea un número pequeño de adolescentes) exista todavía un porcentaje de personas que agredan a otras por su identidad. Y de nuevo, vemos la importancia de seguir trabajando en el respeto al otro con nuestros adolescentes.

De nuevo vemos cómo existen diferencias estadísticamente significativas si comparamos las puntuaciones de ambos sexos siendo los chicos los que más actitudes y comportamientos tránsfobos tienen.

Análisis de algunos ítems específicos.

 Nos gustaría resaltar los datos obtenidos de algunos ítems específicos analizados. Por ejemplo, resulta importante el hecho de que el 14% del alumnado manifiesta estar de acuerdo con la siguiente afirmación: “No estoy dispuesto a tener tratos con un chico homosexual por miedo a coger el SIDA” y un 21,5% no se muestra ni de acuerdo ni en desacuerdo, por lo cual vemos como el estigma del SIDA sigue preocupantemente asociado a la homosexualidad. Concluimos por tanto que es importante seguir realizando una labor educativa en este sentido que ayude a erradicar este mito tan arraigado.

Por otro lado, aunque manifestábamos que mayoritariamente había una aceptación de la diversidad sexual, esta aceptación queda en parte debilitada por los resultados de estos ítems: Los hombres homosexuales piden demasiados derechos” y “Estoy harto/a de oír hablar de los problemas de las lesbianas que se observan. Además, destaca que  las reivindicaciones del lesbianismo (a pesar de tener éste menos visibilidad social) causan un mayor hartazgo entre nuestros adolescentes. 20,8% en el ítem de lesbianas, frente al 11,3% en gays.

 Otros ítems a tener en consideración son:

He agredido físicamente a chicos que se comportan como maricas”. Es significativo que 26 personas manifiesten su acuerdo al respecto y preocupante que 48 no se manifiesten en contra (ni de acuerdo ni en desacuerdo)

Me he burlado de un chico debido a su aspecto o comportamiento femenino”, donde 65 personas y mayoritariamente chicos manifiestan haberlo realizado.

Me he burlado de una chica debido a su aspecto o comportamiento masculino”  24 personas lo afirman y  Los chicos femeninos me disgustan” 70 personas, el 7,3%) manifiestan estar de acuerdo al respecto. En este último caso, vemos que se agudiza la homofobia masculina.

Análisis de conocimientos sobre diversidad

Finalmente, aquí vemos como existen diferencias estadísticamente significativas si comparamos el pre-test (cuestionario pasado antes de la intervención) con el post-test (cuestionario pasado después de la misma).

Esto nos indica, por un lado, que la intervención, aunque limitada en el tiempo (1h o 2h dependiendo de la disponibilidad de los institutos) ha tenido un impacto significativo entre el alumnado, y les ha ayudado a conocer mejor esta diversidad de la que hablamos. Por otro, como hemos comentado anteriormente, este conocimiento puede ser para ellos y ellas una herramienta con la que deconstruir ideas preconcebidas, prejuicios asociados, etc…que repercutirán en un menor nivel de homofobia y transfobia en las aulas, y por lo tanto en nuestra futura sociedad.

Por ello, podemos concluir que la intervención ha sido muy positiva y se han conseguido, en gran medida, los objetivos planteados en ella (ya que, con un tiempo de intervención escaso, es poco realista fijar nuestra meta en conseguir un cambio de actitudes o creencias) pero que, con una intervención más intensiva y continuada en el tiempo se podría lograr.

Asimismo, observamos también que existe una necesidad especial de trabajar en torno a la aceptación y el respeto a la diversidad entre los chicos especialmente ya que son quiénes, en todos los casos (tanto en actitudes como en comportamientos) han mostrado mayores niveles de homofobia y transfobia en comparación con las chicas.

Nos gustaría resaltar la importancia de trabajar con el alumnado desde los primeros cursos de la ESO, ya que, como vemos en este estudio es en estos primeros cursos donde más actitudes y comportamientos homo-transfóbicos se dan.

Lo que nos lleva a la conclusión de la necesidad educativa al respecto, ya que el camino a recorrer es largo. Si comenzamos a trabajar desde etapas tempranas, no solo con intervenciones concretas sino incorporándolo como tema transversal la coeducación, la diversidad sexual, la afectividad y el respeto conseguiremos espacios de convivencia en los que la diversidad del ser humano será una fuente de riqueza y no de conflictos y problemas psicológicos.

Hacer una verdadera labor de educación en valores para cambiar tanto la forma de pensar sobre determinadas cuestiones como los comportamientos discriminatorios e injustos, implica cuestionar la existencia de dos géneros binarios y defender la libertad para el desarrollo de la afectividad, la sexualidad y las identidades sin corsés. La lucha contra las presiones de género que nos constriñen y debilitan.

Son necesarios cambios legales y políticas institucionales enfocadas a cambiar el imaginario colectivo y las mentalidades sociales que generan miedo, discriminación e intolerancia hacia la diversidad. Para ello, también es urgente la aprobación de una Ley de Igualdad Social de la Diversidad Sexual y de Género[4] en Castilla y León, reivindicación que los colectivos LGTB+ de la Comunidad reclaman a la Junta de Castilla y León, una ley que garantice la igualdad real similar a las aprobadas en Extremadura, Andalucía o Madrid, ya que facilitarían la intervención educativa especialmente en los centros educativos de Primaria e Infantil.

Acabar con el sexismo y  poder elegir libremente cada quien  cómo vivir y expresar su género, cómo quiere ser, como relacionarse….   porque cada  persona es única e irrepetible.

 

acciónenred Castilla y León. Octubre 2018

 

 

 

[1] A partir de ahora PLBT

[2] acciónenred ha realizado otros estudios de investigación: Actitudes y creencias de los alumnos y alumnas de ESO, BACH y Garantía Social sobre la violencia de género (2006) Uso de las Redes Sociales en jóvenes (2014).

[3] Mayores puntuaciones indican una mayor aceptación de esta diversidad y niveles más bajos de homofobia

[4] https://accionenredcyl.org/orgullo-lgtb-2016/

https://www.burgosconecta.es/burgos/adolescentes-bugaleses-muestran-20181009145722-nt.htmlhttp://www.elcorreodeburgos.com/noticias/burgos/lo-hay-hacer-es-acabar-sexismo_180245.htmlhttp://www.diariodeburgos.es/noticia/Z8C243662-0DC9-8148-9131084E80F792BE/las-chicas-aceptan-mejor-la-diversidad-sexual

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